¿En qué ciudad estás?
naniq opera en 7 ciudades de Guanajuato.
naniq nació del encuentro de dos mujeres de León. Venimos de mundos distintos. Vimos la misma necesidad: cuando se trata de tus hijos, confiar no debería ser cuestión de suerte.
De la sesión de fotos, en León.
Nos entrevistaron a las dos y contamos de dónde salió naniq. El video está en edición.
La primera vez que Patricia dejó a sus hijos con una desconocida, cerró la puerta y se fue a trabajar con el teléfono en la mano. Tenía un nombre, un número y la palabra de una amiga. Nada más.
No se le quitó el pendiente en todo el día.
Y ella se dedica exactamente a eso: a decidir a quién contratar. Es su oficio. Sabe qué preguntar. Sabe qué se calla la gente en una entrevista. Sabe cuándo una referencia está escrita nada más por quedar bien.
Ese día no le sirvió de nada.
Contrató niñeras varias veces, y siempre igual: un grupo de Facebook, la recomendación de una conocida, un teléfono que alguien pasó. Nadie comprobaba nada. Y cuando algo salía mal sí había a quién llamar, pero nadie se hacía responsable y el servicio no mejoraba.
Lo peor no era el susto. Era acostumbrarse.
Su primera idea fue hacerlo ella: entrevistar, verificar y acompañar a cada nany, una a la vez.
Cristina le puso dos objeciones. La primera: elegir quién entra a una casa es demasiado delicado para que dependa de la memoria de una persona. Ahí están los hijos de una familia, y también la seguridad de la nany. La segunda le dolió más. Hacerlo a mano se iba a comer justo lo que estaba buscando: tiempo con sus hijos.
Entonces automatizó el filtro que Patricia había diseñado, y le agregó pasos. Antecedentes, certificaciones, referencias, evaluación de criterio, pruebas psicométricas y estudio socioeconómico. De cada tres aspirantes que llegan al final, entra una. Todo lo que un documento o un registro pueden confirmar lo revisa la plataforma, y de cada paso queda constancia.
La videollamada no. Ese paso lo hace siempre una persona, no un sistema, y así se queda. Quien llega hasta ahí platica con el equipo de verificación, porque hay cosas que no caben en un papel.
Patricia puso además la pieza que faltaba, y le salió de ponerse en el otro lugar. La nany también toca una puerta que no conoce. También quiere regresar temprano a su casa. Por eso el filtro va en los dos sentidos: el equipo verifica también a las familias.
Ninguna de las dos habría llegado aquí sola. Una sabe a quién dejar entrar. La otra sabe cómo sostenerlo para que no se relaje al tercer mes.
Eso es naniq: para que dejar a tus hijos con alguien deje de ser un acto de fe. Hoy sabes quién entra a tu casa y por qué llegó hasta ahí.
Cada aspirante pasa por antecedentes penales, certificación en primeros auxilios y RCP pediátrico, referencias comprobadas que llamamos una por una, evaluación de criterio, pruebas psicométricas de un laboratorio externo, estudio socioeconómico con visita digital a su domicilio y videollamada de verificación.
Es la proporción de aspirantes que termina entrando. El filtro no está para llenar el catálogo, está para dejar fuera.
La videollamada final de verificación la hace el equipo que formó Patricia, con su mismo guion y los mismos criterios. El estándar no depende de quién esté ese día.
La nany avisa que llegó, coteja contra lo que le dijiste, comparte su ubicación mientras dura el servicio y registra su salida. Las dos partes tienen un botón para pedir ayuda.
Que encontrar quién cuide a tus hijos deje de ser un acto de fe. Cuidamos a quien cuida, con un estándar que no se relaja en ninguna ciudad.
Nacimos en León para crecer por todo México: ser la red de cuidado infantil de mayor confianza del país, abriendo ingresos justos a más mujeres en cada ciudad a la que llegamos.
Creemos que cuidar a tus hijos no debería ser un acto de fe. Y que cuidar bien empieza por cuidar a quien cuida.
Con un filtro humano de 7 pasos, verificación de las dos partes y un protocolo que acompaña y registra cada servicio.
Conectamos a tu familia con niñeras verificadas y con su certificación al día, con reserva y pago en línea.
Cada nany pasa un filtro de 7 pasos. Nada queda al azar.
Cuidamos a los niños y a quien los cuida, por igual.
Detrás de la plataforma hay personas que te conocen por tu nombre.
La nany se queda con la mayor parte de la tarifa, con respaldo y respeto.
Identidad verificada de las dos partes, protocolo de seguridad en cada servicio y registro de todo lo que pasa en él.
El precio que ves es el que pagas, con IVA incluido. Sin cuotas de inscripción, sin membresías y sin cargos sorpresa al final.
Cuidar niños es una profesión. Verificamos que cada nany llegue certificada y se cobra como tal.
Somos de aquí. Conocemos las ciudades, las colonias y a quién le estamos abriendo la puerta.
Crea tu cuenta verificada y mira los perfiles que hoy no son públicos.